"Punto vivo" del seminario del Campo Freudiano de febrero de 2004

Reseña del comentario de Shula Eldar de la parte de Subversión del sujeto y dialéctica del deseo, de Jacques Lacan, trabajada en el S.C.F. de Barcelona el 21 de febrero de 2004

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Paraules clau

deseo, objeto, fantasma, Otro, grafo

Seminario del Campo Freudiano de Barcelona 2003-2004
Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano
Jacques Lacan

Una topología del deseo

Shula Eldar destacó que los párrafos entre la páginas 793 y 796 aluden al lugar intermedio del grafo, donde se introduce el deseo. Allí donde los cuatro puntos de entrecruzamiento sostienen un vacío, el que señala la posición del neurótico con respecto a su deseo y una clínica que se dirige a ese lugar, a la manera que en el síntoma incide el deseo.

Con el cierre del deseo en el "más acá por efecto de la demanda" Lacan alude a que el deseo debe alienarse en el deseo del Otro y también desasirse de la sumisión al Otro del significante para abordar el ser. La mentira en el niño sería el ejemplo de la forma en éste sobrepasa la omnipotencia del Otro, no la propia, haciendo emerger el deseo que se sustrae y que, en tanto pérdida, es una aporía.

El sujeto, al intentar dar significación a lo que se presenta como necesidad, recibe la respuesta insatisfactoria del Otro que hace surgir el ser del sujeto en su propia respuesta. La satisfacción de la necesidad que pasa por la demanda deja un resto en el cuerpo mortificado por el deseo: "el duro deseo de durar". En el sesgo abierto por la demanda en la necesidad aparece la castración y por allí se revela el deseo.

El "Che vuoi?" del Diablo enamorado de Cazotte es la invocación que se presenta bajo la forma de la angustia por la falta de respuesta en el Otro. El sujeto debe encontrar su propia salida provocando la manifestación del deseo. El límite del sujeto aparece en el ideal del yo, en el significante Amo, en el yo y su imagen, ante la introducción del cuerpo real, la pulsión que perdura fuera del deseo. El deseo adquiere su estatuto de absoluto presentándose como el superyó en "El diablo enamorado".

El falo como significante no recubre todo lo que hay en el deseo; la identificación, en tanto respuesta por el significante que se inscribe en un conjunto, no es suficiente para satisfacer al sujeto en lo que quiere saber y con su deficiencia hace emerger la angustia.

La incidencia de la ley del padre transforma el deseo de la madre en una incógnita que enfrenta al sujeto a lo que es en cuanto Otro que desea. El Otro del deseo es el Otro barrado que no se confunde con el Otro de la ley. El objeto transicional de Winnicot ejemplifica esa incógnita con la madre "suficientemente" buena o mala. La madre deseante es una operación que abre una brecha en la madre "toda buena o mala" de M. Klein. El significante tomado en la cadena tiene un valor de cambio, señala J.A.Miller, pero el objeto transicional tiene valor de uso, en función del goce, de la relación con el objeto causa del deseo.

La manera como el sujeto se puede desasir de la demanda del Otro exige su enfrentamiento con la angustia, para lo que hace uso del objeto transicional que le permite restablecer la homeostasis.

La estructura del fantasma tiene una vertiente imaginaria: la escena fantasmática, y una vertiente simbólica: el axioma, su literalidad como una fórmula, átomo literal que se escapa de la oscilación de los significantes y que se presenta como una certeza.

Rosalba Zaidel

"Punto vivo" del seminario del Campo Freudiano de febrero de 2004

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