La predisposición a la neurosis obsesiva

Referencia preparada para el Seminario del Campo Freudiano de Barcelona, 12 de Junio de 2004.

  • Publicado en NODVS X, juliol de 2004

Resum

El presente trabajo es una orientación de lectura del texto freudiano de 1913 "Contribución al problema de la elección de neurosis", introducida por un recorrido histórico de los anteriores modelos teóricos sobre la causación de la neurosis: teoría del trauma, teoría cronológica, teoría de la fijación. En 1913 Freud pone el énfasis en la dimensión de la satisfacción en relación al síntoma como el elemento que compromete la elección de neurosis. El examen de un caso clínico problemático le permitirá esbozar a Freud nuevas hipótesis, que dejan abiertas nuevas preguntas. El texto expone además los aspectos diferenciales entre histeria y neurosis obsesiva.

Paraules clau

desarrollo yoico y libidinal, lugares de fijación, elección de neurosis, organización sexual pregenital, inhibición del desarrollo, teoría traumática

Contribución al problema de la elección de neurosis (1913)

Trabajo leído por Freud en el 4º Congreso Psicoanalítico Internacional realizado en Munich los días 7-8 de septiembre de 1913.

Freud plantea en este texto el problema de la elección de neurosis, tema que ya le había preocupado anteriormente. La correspondencia con Wilhelm Fliess (1887-1904) esta repleta de referencias. Los factores constitucionales y de la herencia trabajados en los Estudios Sobre la histeria(1895) ya habían sido abandonados. Un caso clínico le servirá para añadir una nueva fase a la organización genital infantil y estudiar a través de la N. Obsesiva la elección de neurosis. Será Lacan quien a través del significante Goce dé un giro más a estas primeras investigaciones freudiana en donde lo que se pone en juego es cómo una determinada "satisfacción" marca una zona erógena en el cuerpo, compromete una elección de neurosis, en un intento de restauración, a través de la producción de un síntoma.

Teoría traumática: Una teoría sobre la actividad (N. obsesiva) - pasividad (histeria), en el vivenciar infantil sexual traumático, enlazadas luego a femenino y masculino. Una teoría cronológica, en la carta a Fliess 98 (30 de mayo 1896) en una conferencia que Freud da ante la Asociación de Psiquiatría y Neurología hace un cuadro diferenciando cuatro edades de la vida marcadas por un periodo de transición entre ellas, en los que ocurre la represión, preparando lo que después será el periodo de latencia, (-4 años) N. Histérica, (-8 años) N. Obsesiva (-14 antes-pubertad) o en (-x ). La época de la represión es aquí indiferente para la elección de neurosis, siendo lo principal el momento en que ocurrió el suceso traumático.. En "Nuevas Observaciones sobre las neuropsicosis de defensa" (1896) las dos neurosis de defensa (histeria-Neurosis obsesiva) son consecuencia de influencias sexuales nocivas que han actuado antes de la madurez sexual.

Freud abandona en "Tres ensayos para una teoría sexual" (1905) la teoría cronológica para pasar a una teoría de "lugares de fijación" a los que es posible que haya una regresión en caso de dificultades ante la vida. Dos factores autoerotismo y periodo de latencia "Formulaciones sobre los dos principios del acaecer psíquico" (1911) tienen como consecuencia que la pulsión sexual quede suspendida en su plasmación psíquica. Las causas de las neurosis dependen de las predisposiciones y estas se encuentran en las funciones yoicas por un lado y las funciones sexuales por otro. Alternancia entre "El devenir otro" y "lugares de fijación" por una perturbación exterior". Predisposición es pues una "inhibción del desarrollo. Una parte esencial de la predisposición psíquica a la neurosis esta dada por el retardo con que la pulsión sexual puede tomar nota de la realidad. La elección de neurosis (la forma que adquiere después la enfermedad) va a depender del desarrollo del yo y de la líbido en la cual sobrevino aquella inhibición del desarrollo.

La pregunta que Freud se plantea es entonces dónde se halla la inhibición y qué predispone a una neurosis u a otra. Para contestar recurre a una caso clínico que le plantea dificultades, una vez más elige un caso que en principio "no le cuadra" con lo teorizado hasta el momento, aprovechando la clínica para seguir las investigaciónes teóricas. Se trata de una enferma cuya neurosis había pasado por una "insólita mudanza". Había empezado como una histeria de angustia para mudarse en una neurosis obsesiva grave. El caso plantea varias cuestiones: 1º la posibilidad de un bilingüismo entre histeria y obsesión, un contenido idéntico es expresado, en las dos neurosis en lenguas diferentes; 2º amenaza con contradecir la teoría de la predisposición por inhibición del desarrollo, 3º se puede adoptar el supuesto de que una persona pudiera traer consigo más de un lugar endeble en su desarrollo. En el curso del análisis de esta paciente aparece una segunda vivencia que desvaloriza por completo a la primera. Una excepción a la teoría ya abandonada del vivenciar. Entonces, el caso: Esposa feliz (casi plenamente satisfecha) que desea tener hijos (fijación del deseo infantil) enferma cuando sabe que eso no va a ser posible. Frustración (Versagung: "denegación"), histeria de angustia, causada por una fantasía de tentación en la que se ve que no ha abandonado el deseo de tener un hijo. El marido comprende el porqué ha enfermado su esposa y reacciona neuróticamente denegándose (por vez primera), al comercio conyugal. La mujer lo creyó aquejado de impotencia permanente (empieza el malentendido) y produjo los primeros síntomas obsesivos, formaciones reactivas, compulsión a lavarse las manos, medidas protectoras, de extrema energía, frente a dañinas influencias que otros tendrían que temer de ella, unas mociones (impulsos) anal-eróticas y sádicas. De esta manera se exterioriza su necesidad sexual.

Es en este punto donde Freud anuda su "pequeño fragmento de teoría" A través de este y otros casos de N. Obsesiva el desarrollo de la función libidinosa adquiere una nueva interpolación. Al Autoerotismo ( pulsiones parciales, aisladas y sin conexión, que buscan su satisfacción de placer en el propio cuerpo), Estadio de narcisismo (se ha consumado la elección de objeto, pero el objeto coincide todavía con el propio yo) es en este punto donde Freud ve la necesidad de añadir una nueva fase anterior al primado de los genitales. Las pulsiones parciales ya se han reunido en la elección de objeto, el objeto es un objeto ajeno al yo, pero todavía no esta instituido el primado de las zonas genitales. Las pulsiones parciales que gobiernan esta organización pregenital son anal-eróticas y las sádicas. Bajo este nuevo primas pasamos a estudiar el "orden sexaul pregenital". En el curso del análisis aparece en esta paciente "una fantasía sádica de paliza" tras su sofocación se produce el periodo de latencia, en el que se produce un gran desarrollo moral sin despertar al sentir sexual femenino. Casamiento. Frustración. (denegación Versagung) Neurosis histérica. Desvalorización de la vida genital, su vida sexual recae en el estadio infantil del sadismo. Masculino-femenino no están aun presentes encontrándose en su lugar "meta activa" "meta pasiva"; la pulsión de apoderamiento, que llamamos sadismo cuando se halla al servicio de la función sexual, pasividad alimentada por el erotismo anal, cuya zona erógena corresponde a la antigua cloaca indiferenciada, la N. obsesiva no era pues una ulterior reacción frente al mismo trauma anterior.

En el carácter vemos las misma fuerzas pulsionales que en la neurosis con una diferencia, falta el fracaso de la represión y el retorno de lo reprimido. En el campo del desarrollo del carácter tropezamos con una analogía con el caso clínico descrito, una ratificación de la organización pregenital sádico-anal-erótica., se trata en ambos casos de una regresión, plena en el caso del carácter, mientras que en la neurosis hay conflicto, empeño por no permitir la regresión. Hay formación de síntoma por vía de compromiso. Escisión de las actividad psíquica conciente-inconsciente. División del sujeto dirá Lacan.

A través de un interlocutor inventado que nos incita a desmentir la existencia de una organización pregenital de la vida sexual y hacerla coincidir con la función genital reproductora, Freud nos advierte que quien así procede se ha salido del psicoanálisis. El psicoanálisis requiere admitir las pulsiones sexuales parciales, las zonas erógenas y la extensión, así ganada, del concepto de "función sexual" por oposición a la "función genital" más estrecha.

Lo expuesto hasta ahora sobre la organización sexual pregenital es incompleto en dos aspectos. No atiende a la conducta de otras pulsiones parciales y se contenta en poner de relieve el primado del sadismo y erotismo anal. Si bien Freud nos añade aquí la pulsión de saber como sustitución del sadismo en el mecanismo de la Neurosis obsesiva, brote sublimado, elevado a lo intelectual, de la pulsión de apoderamiento, y su rechazo, en la forma de duda.

Para que la predisposición histórico-genética de una neurosis quedara completa tendríamos que tener en cuenta la fase del desarrollo yoico en que sobrevino la fijación, a la vez que la fase del desarrollo libidinal. Nuestro postulado sólo se refiere a esta última. Freud admite que los estadios yoicos nos resultan muy poco familiares. Puede que un apresuramiento (importancia del tiempo lógico) en el tiempo del desarrollo yoico respecto del libidinal ha de anotarse a la predisposición a la neurosis obsesiva. Esto deriva en una elección de objeto desde las pulsiones yoicas, cuando la pulsión sexual no ha alcanzado su plasmación última, produciéndose una fijación en el estadio pregenital. A cierto grado del desarrollo yoico típico de la naturaleza humana y en la hipermoral que los obsesivos desarrollan para proteger su objeto contra la hostilidad, hallaremos fundada la aptitud para la génesis de la moral en la circunstancia de ser el odio, en la serie del desarrollo el precursor del amor. El odio y no el amor sería el vinculo primario de los seres humanos.

Estas dificultades también aparecen en el caso de la histeria en donde las lagunas del desarrollo yoico son mayores todavía. En cuanto al desarrollo libidinal también la histeria hace una regresión. La época de la pubertad remueve la sexualidad masculina (clitoridiana) la mujer ha de cambiar de zona erógena hacia la vagina, derivada de la antigua cloaca. La neurosis histérica lleva a una reactivación de esta sexualidad masculina reprimida.

Elección de neurosis, elección siempre forzada por los avatares libidinales del sujeto que llevan (-) (+) de goce, es este goce en exceso "pegan a un niño" fantasma primordial encontrado por Freud en el análisis de muchas mujeres, el que introduce a un padre castigador, padre castrador de la sexualidad femenina.

Mª Jesús Segura

La predisposición a la neurosis obsesiva

NODVS X, juliol de 2004

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