Psicosis ordinaria. Más allá de la forclusión del nombre del padre

Contribución al Seminario de Investigación Clínica de los nombres del padre, de Miquel Bassols, del curso 2004-05

  • Publicado en NODVS XIV, juny de 2005

Resum

Texto que recorre el significante del Nombre del Padre desde su primera concepción lacaniana hasta la de su última enseñanza donde se deja atrás su estatuto de metáfora para considerarla como un síntoma. James Joyce  le permite repensar un nueva forma de estabilización en la psicosis, que no sea únicamente delirante. 

Paraules clau

clínica borromea, nuevos síntomas, síntoma, clínica contemporánea, retorno del goce en lo real, teoría de las psicosis, Nombre del Padre, ser del hombre - locura - libertad

La clínica contemporánea se confronta con la debilidad estructural y generalizada de la metáfora paterna, con los diversos efectos de retorno del goce en lo real, que hacen irreductibles los nuevos síntomas (anorexia, bulimia, toxicomanía, depresión…) al régimen significante de la equivalencia síntoma=metáfora.

"La clínica clásica tenía como eje el Nombre del Padre y se distribuía en función de las posiciones del sujeto respecto al Nombre del Padre. Ahí se distinguían diferentes modalidades del deseo -el deseo insatisfecho, imposible, prevenido, etc.-, también nuevas formas de defensa. Nuestra clínica clásica respondía esencialmente a la estructura de la sexuación masculina, a la estructura del todo y el elemento antinómico. Esto es lo que nos permitía tener aquellas clasificaciones estancas, rígidas, potentes, que fundaron la noción del lacanismo durante generaciones.

Digamos que la clínica contemporánea a la cual nos enfrentamos ya desde hace años, bascula hacia el otro lado, el lado del no-todo. Esta clínica del no-todo es aquella en la que florecen las patologías que se describen como centradas en la relación con la madre, o bien centradas en el narcisismo y que, cuando se disponía de la jerarquía anterior correspondían al registro edípico, pero ahora de algún modo se han independizado". ("Intuiciones Milanesas II". J.A.Miller en Cuadernos de Psicoanálisis 29, pág. 43-44)

La clínica de la psicosis, donde precisamente lo que se pone de relieve es la necesidad de una regularización de lo real del goce que supla la ausencia del Nombre del Padre, se plantea como una vía muy importante de elaboración teórica.

Al finalizar su enseñanza, Lacan deja una teoría de las psicosis en plena evolución. Sus desarrollos últimos abrieron la vía de una orientación de la clínica por la cuestión de lo real y el aparejamiento del goce. Después de la introducción del nudo borromeo en los años 70, surge un más allá del binarismo clásico de la clínica estructural, que distingue Neurosis y Psicosis en función de la presencia o ausencia de ese operador que es el Nombre del Padre.

J.A. Miller emprende, en distintos momentos, la tarea de desarrollar una elaboración teórica de la clínica de la psicosis dando especialmente lugar a los elementos que Lacan forjó después del Seminario III, que consisten esencialmente en considerar la polaridad entre el sujeto del goce y el sujeto del significante.

  • Presentación de la traducción francesa de las Memorias del Presidente Schreber". J. Lacan. Intervenciones y textos 2:

"La temática que calibramos por la paciencia que exige el terreno donde la tenemos que dar a entender, en la polaridad, la más reciente a ser promovida en ella, entre el sujeto del goce y el sujeto que representa el significante para un significante siempre otro, ¿no es acaso esto lo que nos permitirá una definición más precisa de la paranoia como identificando el goce en ese lugar del Otro como tal?."

"¿Qué es esto sino decir que nunca nos hemos interesado más que en la formación de sujetos capaces de entrar en cierta experiencia que hemos aprendido a centrar donde está? Donde está, en tanto que constituida por la verdadera estructura del sujeto, la cual, como tal, no es entera, sino dividida, dejando caer un residuo irreductible cuyo análisis lógico ya se ha emprendido."

Lacan insistió particularmente en ese cambio de enfoque, que definía la orientación de la clínica hacia la cuestión de lo real y el aparejamiento del goce, en su "Discurso de clausura de las jornadas sobre psicosis infantil". (El Analiticón 3. Las Jornadas de estudios sobre la psicosis en el niño se realizaron en París los días 21 y 22 de Octubre de 1.967.)

"Lejos de que la locura sea el hecho contingente de las fragilidades de su organismo, es la virtualidad permanente de una falla abierta en su esencia. Lejos de que la locura sea un insulto para la libertad, como lo enuncia Henri Ey, es su más fiel compañera, sigue su movimiento como una sombra. Y el ser del hombre no solo no puede ser comprendido sin la locura, sino que no sería el ser del hombre si no llevase en él la locura como límite de la libertad".

"El factor del que se trata es el problema más candente en nuestra época, en la medida en que es la primera que ha de sentir en sí misma que, a causa del progreso de la ciencia, se hayan puesto en cuestión todas las estructuras sociales. Aquello con lo que tendremos que tener tratos, una y otra vez, y siempre más acuciante, es: la segregación. Los hombres se adentran en una época a la que llamamos planetaria, en la que se formarán según ese algo que surge de la destrucción de un antiguo orden social que simbolizaré con el Imperio, tal y como se ha seguido perfilando durante largo tiempo su sombra en una gran civilización, para que sea sustituido por algo bien distinto y que no tiene en absoluto el mismo sentido: los imperialismos…Toda formación humana tiene como esencia y no como accidente, la de refrenar el goce. La cosa se nos aparece así de desnuda, y no ya bajo esos prismas o lentes que se llaman religión, filosofía, o incluso hedonismo, pues el principio del placer es precisamente el freno del goce."

Esta vía da paso a la clínica borromea, contemporánea de los seminarios RSI y Le sínthome.

  • Suplemento topológico a "De una cuestión preliminar". J.A.Miller. Matemas 1 (1.987):

En este texto se pueden ver, confrontadas, distintas épocas de la reflexión de Lacan en torno a la psicosis.

Miller plantea ahí que la novedad que consagra el escrito de Lacan "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis" es la promoción de la determinación significante en las psicosis.

El trabajo con el significante, tomado de la lingüística, proporcionará el esquema inicial fundamental que permitirá concebir la clínica de la forclusión del Nombre del Padre y sentar las bases de una clínica psicoanalítica estructural. Lo cual constituye una ruptura con los desarrollos de la tesis de Lacan de 1.932 publicada bajo el nombre de "De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad".

"El Nombre del Padre como significante obedece a la ley del significante, que es la del todo o nada. Me parece entonces que tratándose de la forclusión de ese significante, lo más o lo menos, el grado, lo parcial, lo un poco, lo mucho, están fuera de cuestión. Agrego que de la manera en que Lacan introduce la forclusión no es necesario esperar que ésta sea un fenómeno observable. Eso explica las manifestaciones de la psicosis, pero la forclusión como tal es transfenoménica."

"…La forclusión del Nombre-del-Padre no es el todo de la teoría de Lacan en "De una cuestión preliminar…" Ella está ligada a otro concepto que surge de los fenómenos observables. Se trata de la regresión tópica al estadio del espejo. La forclusión, revelada como falla en la estructura simbólica, repercute sobre la estructura imaginaria, la disuelve, la reduce a la estructura elemental llamada del estadio del espejo. Lo que se puede llamar una desestructuración imaginaria es totalmente aparente: es legible (a condición de conocer las coordenadas del estadio del espejo). Por lo tanto, creo que es por abuso que se aísla la forclusión del nombre-del-padre, olvidando que una vez revelada la falla en la cual consiste, implica la regresión especular. Y me parece que son dos nociones inseparables en el análisis lacaniano." (pág. 139)

"La función del Nombre-del-padre responde, en el escrito de Lacan, a la necesidad de almohadillar el orden simbólico. En este sentido es un punto de almohadillado, es el punto de almohadillado en el orden simbólico, y en tanto que opera la metáfora llamada paterna, es el significante que detiene el deslizamiento de la significación…"
(En esa época, para Lacan era la significación fálica)

"La falta del nombre-del-padre en el significante abre en el significado un agujero que responde a la significación fálica, el cual determina una disolución de la estructura imaginaria que llega hasta desnudar la relación especular en su carácter mortal, en la que proliferan los fenómenos duales de agresividad, de transitivismo, incluso de despersonalización".

"…Se podrá incluso decir que la metáfora paterna es también una metáfora delirante, y después de todo, decirlo no está alejado del punto al que Lacan fue conducido, en tanto que es ella la que opera para nosotros el recorte del campo que nos es dado como realidad." (pág. 141)

Más adelante dice:

"Uno se pregunta sobre la reversión de la forclusión del nombre del padre. El pasaje al plural señala en todo caso que el nombre del padre puede ser suplementado y que, en este sentido, hay más locos de los que se piensa. En el fondo, lo que Lacan planteaba recientemente es que el nombre del padre es él mismo suplementario y que responde a la necesidad, si se quiere preborromea, de anudar tres redondeles de cuerda desligados".

"Entonces, para un trabajo sobre la psicosis, no es una cuestión sin importancia esta evolución de la concepción de Lacan, que hace pasar el nombre del padre del estatus de una piedra angular del orden simbólico al de un suplemento, incluso al de un síntoma, con la misma legitimidad con que su arte lo es para Joyce, para quien ocupa el lugar del nombre del padre."

El seminario de 1.976 sobre Joyce, "El sínthome" representa lo que fue la última presentación de las reflexiones de Lacan acerca de las psicosis.

Joyce es alguien que presenta una psicosis lacaniana, que él mismo define muy bien, su padre está para él verworfen, hay una verwerfung de todo lo que es el padre para él. Pero la contradicción en función es que no presenta una psicosis desde el punto de vista clínico. El interés de la investigación de Lacan alrededor de Joyce era precisamente éste: ¿cómo alguien que es definido como un loco de acuerdo a la misma definición lacaniana, alguien para quien la función del Nombre del Padre está completamente rechazada, cómo explicar que él no presente una psicosis clínica y que solo sea su hija quien la presenta?

Es decir que Lacan, en 1.976, produce una nueva orientación que permite repensar formas de estabilización en las psicosis, dado que en 1.956 no tenía más que la estabilización delirante.

Se podría decir que Joyce es el gran caso de la psicosis ordinaria, en el sentido en que se presenta como un modo atípico respecto a la forma tipo del desencadenamiento que Lacan determinó en "De una cuestión preliminar…."

J. A. Miller en "Los Inclasificables de la clínica psicoanalítica": "Tuvimos que hacer un esfuerzo conceptual para pasar del Lacan clásico del significante al Lacan del objeto a y del goce. Necesitamos hacer un esfuerzo suplementario para superar el binario clásico; y es eso lo que permite el instrumento que estoy despejando, el aparato del síntoma."

Lo que Miller plantea es que "Un anudamiento sistemático se puede sostener sin el apoyo del Nombre del Padre, lo que supone destacar la equivalencia entre el síntoma y el Nombre del Padre, principio cardinal de la clínica borromea. Que el nudo sea de tres o cuatro redondeles no responde más que a maneras de emparejar la equivalencia síntoma-Nombre del Padre. Es decir que un síntoma puede funcionar como Nombre del Padre…..El Nombre del Padre mismo no es más que un síntoma. De modo que se obtiene este esquema muy simple, según el cual el punto de basta, el PDC, tiene dos formas principales, el Nombre del Padre y el síntoma, entendiendo que el Nombre del Padre mismo no vale más que un síntoma, es un caso distinguido de síntoma."

J. A. Miller en "La psicosis ordinaria": "No estamos obligados a tener una clínica homogénea. Hay, por el contrario, ciertos momentos de las diferentes clínicas de Lacan o de otros clínicos que se adaptan mejor que otros a un caso. Por eso se habla, por ejemplo de "psicosis shreberiana", de "psicosis lacaniana", de "psicosis joyceana".

Respecto a la cuestión del desencadenamiento, plantea dos hipótesis posibles:

Construir una oposición del estilo fuerte y débil y decir que, cuando el síntoma es del tipo fuerte y la tormenta llega, el desencadenamiento es patente y cuando la estructura tiene más bien el aspecto débil (psicosis ordinaria), y el sujeto elaboró un síntoma que se desliza, a la deriva, el caso no se presta a un franco desencadenamiento.

O bien, decir que siempre hay un desencadenamiento, simplemente no se vio, es muy precoz.

J. A. Miller en Intuiciones Milanesas:

"…Se ha perdido la seguridad de lo discontinuo y de lo estanco y el resultado es que es el síntoma el que se convierte en la unidad elemental de la clínica, no ya lo que se llamaba la estructura clínica, que era una clase…Y, después de todo, lo que Lacan llamó el síntoma al final de su enseñanza es la versión lacaniana de lo que es la fragmentación de las entidades clínicas del DSM. No es la misma fragmentación, pero es el mismo movimiento de desestructuración de las entidades el que se observa en la segunda clínica de Lacan."

 

Bibliografia

  • Jacques Lacan. Discurso de clausura de las Jornadas sobre las psicosis en el niño. El Analiticón 3, (1.987)
  • Jacques Lacan. Presentación de la traducción francesa de las Memorias del Presidente Schreber, en Intervenciones y Textos 2, Buenos Aires, Manantial, 1.988
  • Jacques Alain Miller. Suplemento topológico a "De una cuestión preliminar". Matemas I (1.987)
  • Jacques Alain Miller y otros. Los inclasificables de la clínica psicoanalítica. Ed. Paidós Buenos Aires, 1.999
  • Jacques Alain Miller y otros. La psicosis ordinaria. Ed. Paidós. Buenos Aires, 2.003
  • Jacques Alain Miller. La última enseñanza de Lacan, en Freudiana 35, 2.002
  • Jacques Alain Miller. Intuiciones Milanesas I y II, en Cuadernos de Psicoanálisis 29, 2.004
  • Eric Laurent. Estabilizaciones en la psicosis (1.992). (Se trata de un seminario resultado de un trabajo en común desarrollado en la Sección Clínica del Departamento de París VIII.)
  • El Analiticón 4 "Clínica psicoanalítica de las psicosis" (con un texto de J. Lacan sobre la paranoia y contribuciones clínicas sobre la psicosis)
Mª José Freiría Santos

Psicosis ordinaria. Más allá de la forclusión del nombre del padre

NODVS XIV, juny de 2005

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