"Punto vivo" del seminario del Campo Freudiano de Barcelona de enero de 2007

Reseña del comentario de Jean-Pierre Klotz de los capítulos III y IV de La angustia realizado en el S.C.F. de Barcelona de enero de 2007

  • Publicado en NODVS , de

Seminario del Campo Freudiano de Barcelona 2006-2007
La angustia
Jacques Lacan

Ubicar la angustia

A partir de la lectura del texto freudiano Lo siniestro (Das Unheimlich), Jean-Pierre Klotz trató los capítulos III y IV de este Seminario preguntándose por aquello que ocupa el vacío en el interior de lo Heimlich, lo íntimo, dado que en el término alemán se incluyen presencia y ausencia, lo extraño y lo íntimo. Ideas precursoras de la extimidad lacaniana del Seminario XVI, lo extraño en lo interior, afuera y adentro sin discontinuidad.

La angustia plantea una discusión doctrinal en la obra de Freud porque, a partir de Inhibición, síntoma y Angustia, encontramos que ella no es el resultado sino la causa de la represión. La angustia no pertenece a la experiencia inmediata sino a ese lugar especial, más allá o más acá del síntoma. En estos capítulos Lacan intenta esa difícil ubicación de la angustia, no en tanto fenómeno sino según su lugar.

A partir de la tradición narcisista de la estructuración imaginaria en el estadio del espejo y la introducción del sujeto dividido por el significante, Lacan se plantea qué estatuto dar a lo que queda como resto de lo imaginario, imposible de disolver por lo simbólico.

El objeto de deseo es compromiso, imaginario, simbólico, que se vuelve real como objeto a, causa del deseo, pero la causa permanece oscura. El objeto a es introducido aquí con un nuevo valor, de real, en tanto puede ser escrito, como presencia y no como pérdida porque ésta es incluida en él.

Hamlet ilustra aquellas identificaciones especulares masivas, con la escena dentro de la escena que deja ver la opacidad de otras identificaciones. En lo que Freud llama la otra escena Lacan encuentra los restos de las historias que quedan en el mundo y que estructuran el inconsciente como teatralizado.

Lacan reutiliza el esquema óptico del Seminario II que ahora permite ver la diferencia entre: imagen virtual que pertenece al Otro pero sobre la que puede aparecer la imagen real, y la imagen virtual donde aparece el menos phi (- φ), porque siempre hay algo que falta en la imagen especular. Este esquema le permite plantear que el objeto de la angustia se construye sólo según una lógica, porque es una imposibilidad, dado que la angustia está ligada a la presencia de aquello que debería faltar.

Los estructuralistas dejan fuera lo real porque no dejan un lugar vacío donde pueda alojarse la angustia. Lo cósmico del objeto es lo que vemos del infinito y, sin embargo, no es infinito lo que vemos, dado que induce a una idea esférica del Universo, espejo de la esfera celeste que aparece como objeto cósmico. Lo científico es atrapar la cosa por el significante y no desde lo cósmico, desde la naturaleza finita del Universo. Para el sujeto el cosmismo del objeto es lo siniestro, una división que introduce algo familiar, imaginariamente similar a lo uno y lo extraño.

El sujeto se ve en tanto unidad imaginaria a partir del estadio del espejo, pero ella es tomada como un dato, distinguiendo al sujeto como agujero en el marco del significante que es para otro significante. Lugar de la falta sobre la imagen virtual, objeto agujereado: el Heim, casa donde no se puede entrar porque está ocupada y la persona que allí vive no tiene lugar.

El objeto a, que no existía antes de estar perdido, es presencia de la falta, objeto de la angustia ligada a la dimensión del objeto que no falta. Le permite aquí a Lacan volver sobre la clínica para diferenciar al perverso del neurótico, mediante el objeto de deseo que se transforma en objeto de angustia. Lo que el neurótico tiene que hacer, dar su angustia al Otro, lo hace el perverso produciendo un Otro que goza. El neurótico da su síntoma al Otro para impedirle que goce y tratar así su angustia, mediante el engaño ligado al hecho de hablar.

La enseñanza de Lacan que seguirá a este Seminario establecerá el lazo entre el sujeto y la angustia con el síntoma, porque la vía de síntoma deja un lugar al deseo y su objeto.

Rosalba Zaidel

"Punto vivo" del seminario del Campo Freudiano de Barcelona de enero de 2007

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