En torno a la negación: "La negación", de S. Freud; "Comentario hablado sobre la Verneinung de Freud", de J. Hyppolite; "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud", de J. Lacan.

Texto de la referencia del Seminario 3 de Jacques Lacan, "Las psicosis", clases VIII, IX, X y XI, presentada en el SCFB en enero de 2011.

  • Publicado en NODVS XXXIII, març de 2011

Resum

El presente trabajo sitúa la negación en psicoanálisis a partir de los matices introducidos por la dialéctica entre Lacan e Hippolite al respecto de este crucial y breve trabajo de Sigmund Freud. El trabajo permite situar la articulación entre pulsión y pensamiento, a partir de un primer mito en relación a lo que se introyecta y lo que se expulsa. No es sino en un segundo tiempo cuando emerge la posibilidad de existencia a partir de la representación del mundo. 

Paraules clau

Negación; afirmación primaria; castración; verwerfung.

En primer lugar me parece necesario contextualizar estas referencias en la enseñanza de Lacan,  ya que se trata como saben, de un texto de Freud, y los comentarios que sobre él hacen Jean Hippolite y el mismo Lacan.

Estamos a comienzos de la década de 1950, bajo la influencia del estructuralismo, de la mano de Levi-Strauss, de Saussure, y de Jakobson, y aprovechando la lectura de Hegel (sobre todo a través de Kojève).

Lacan en el seminario III investiga sobre el mecanismo específico de la psicosis y para ello se sirve, del breve texto freudiano de 1925, La Negación, entre otros textos.

El 10 de febrero de 1954, en una sesión del seminario Los escritos técnicos de Freud , el filósofo Jean Hyppolite, traductor de Hegel, hace a petición de Lacan un brillante “Comentario hablado sobre la Verneinung de Freud”1.

Este comentario, no solo será recogido en los Escritos, doce años más tarde, sino que, hecho único en su enseñanza y demostración de la importancia que le concede, Lacan considera necesario redactar una introduccióny una respuestaal mismo, publicadas en 1956.

Freud presenta el texto bajo el título Die Verneinung, a lo que J. Hippolite conviene con Lacan en traducir como “denegación”  y no como fue traducido al francés por “La Negación” con el fin de no confundir la negación lógica con la expresión de una denegación, forma original de la precedente, cuyos ejemplos bien conocidos abre el artículo de Freud: “Me pregunta usted quien puede ser la persona del sueño. Mi madre no es”4Freud concluye, lo sabemos: “entonces es su madre”.

El texto  de Freud resume en tres páginas elaboraciones muy densas relacionadas con el funcionamiento psíquico y con la génesis del pensamiento.

Para captar la génesis del sujeto, Freud postula la existencia de un yo-placer original. Éste ignora la oposición entre lo objetivo y lo subjetivo, de tal forma que es incapaz de reconocer el objeto en cuanto tal, pero demuestra ser capaz de pronunciarse en acto acerca de sus cualidades. Lo bueno es introyectado, comido, acogido; mientras que lo malo es expulsado, escupido, alejado. La oposición se articula con el principio de placer-displacer, y se apoya en las tendencias pulsionales orales más primitivas, reunidas en Eros unificador y Tanatos destructor.  Según Hyppolite se trata de un “primer mito del fuera y del dentro”. Un mito de la constitución del aparato. A esta actividad binaria de un adentro y un afuera le sigue la función del juicio atributivo, el que ha de atribuir o negar una propiedad a una cosa.

Cuando afirma la preeminencia de esta forma de juicio sobre el juicio de existencia, Freud está innovando. La tradición filosófica, así como su propio maestro Brentano, sostenían decididamente la tesis inversa. El fundador del psicoanálisis advierte con fineza que por sí solo el planteamiento de una denegación implica necesariamente una representación de la cosa negada y, por lo tanto, la existencia de una afirmación, Bejahung, simbólica anterior. Todo juicio de existencia articulado negativamente en una Verneinung es secundario a una afirmación previa surgida de un juicio de atribución primitivo.

A partir del “yo-placer inicial” se desarrolla, según Freud, un “yo-real definitivo” del que emana el juicio de existencia, que es el que debe reconocer o negar la existencia en la realidad de una representación. Dicho juicio se pregunta por la diferencia o la semejanza entre una representación y una percepción. Le incumbe la tarea de volver a encontrar objetos perdidos que, en otro momento habían aportado una satisfacción real.

La función del principio de realidad solo interviene con su puesta en acción. El carácter secundario del juicio de existencia pone de manifiesto la denegación como una operación intelectual tardía, heredera de una negación más fundamental, que es la procedente de la expulsión primaria constitutiva del afuera e instauradora de la Bejahung inicial.

Para designar este rechazo, esta negación fundadora, J. Hyppolite introduce un nuevo concepto el de Ausstossung.

En la lectura que ofrece el filósofo, y en el comentario que recibe por parte de Lacan, se comienza a esclarecer un concepto distinto de la negación, una negación que se opondría a la instauración de lo simbólico, a la Bejahung. Es allí que comienza a delimitarse el concepto de Verwerfung como un mecanismo anterior, y que a su vez presenta una relación con ciertos fenómenos alucinatorios. Lacan, para dar ejemplo de la Verwerfung, toma el caso del “Hombre de los Lobos” de Freud, y el caso del “Hombre de los Sesos Frescos”, de Ernst Kris.

Pero este primer encuentro es ambiguo. La Verwerfung que Lacan comienza a delimitar es aquella que más adelante se descubrirá como necesaria para que se instaurara el acceso del sujeto al mundo simbólico.

En su respuesta al comentario de Hyppolite, en la página 372 de los Escritos, se puede leer lo siguiente:

«El proceso de que se trata aquí bajo el nombre de Verwerfung y que no ha sido, que yo sepa, objeto de una sola observación un poco consistente en la literatura analítica, se sitúa muy precisamente en uno de los tiempos que el señor Hyppolite acaba de desbrozar para ustedes en la dialéctica de la Verneinung: es exactamente lo que se opone a la Bejahung primaria y constituye como tal lo que es expulsado.»

Lacan continúa:

«Pero ¿qué sucede pues con lo que no es dejado ser en esa Bejahung? Freud nos lo ha dicho previamente, lo que el sujeto ha cercenado (verworfen) así, decíamos, de la abertura al ser, no volverá a encontrarse en su historia, si se designa con ese nombre el lugar donde lo reprimido viene a reaparecer. Porque, les ruego observar cuán impresionante es la fórmula por carecer de toda ambigüedad, el sujeto no querrá “saber nada de ello en el sentido de la represión.” Pues para que hubiese, efectivamente de conocer algo de ello en ese sentido, sería necesario que eso saliese de alguna manera a la luz de la simbolización primordial. Pero, una vez más, ¿qué sucede con ello? Lo que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simbólico aparece en lo real.

Pues así es como hay que comprender la Einbeziehung ins Ich, la introducción en el sujeto, y la Ausstossung aus dem Ich, la expulsión fuera del sujeto. Es esta última la que constituye lo real en cuanto es el dominio de lo que subsiste fuera de la simbolización».

Se puede observar en esa respuesta cómo hay claramente dos ideas acerca de la Verwerfung. Una como punto de estructuración del sujeto, pero otra como rechazo radical de la castración (con el caso del “Hombre de los Lobos” como ejemplo fundamental) que se relaciona con la presencia de ciertos fenómenos. Ambas acepciones de la Verwerfung se entremezclan.

Lacan lee y usa el concepto de Freud, claramente en el sentido de su retorno a Freud, es decir, de su retorno al espíritu de la obra de Freud. No deja nunca de leer a Freud, pero toma ese concepto vago e impreciso que es la Verwerfung y lo pule, lo despeja y le da otro valor. Así, quedan englobados bajo el concepto de Verwerfung dos procesos diferentes. En un polo se encuentra la Ausstossung, que designa un proceso primario de expulsión necesario para la estructuración del sujeto. En el otro, la abolición simbólica de Schreber, que funda un mecanismo patológico de naturaleza psicótica. La alucinación del dedo cortado del “Hombre de los Lobos” es lo que parece permitir el establecimiento de un vínculo entre ambas.

Como se pudo leer, él mismo señala que: “No me importa especialmente el término, sino lo que quiere decir.” En ese punto se puede ver cómo buscó un mecanismo específico para las psicosis y lo encontró tal y como señala al final del Seminario: “ No retorno a la noción de Verwerfung de la que partí, y para la cual, luego de haberlo reflexionado bien, les propongo adoptar definitivamente esta traducción que creo la mejor: la forclusión.5

Notes

[1] Hyppolite, J.: “Comentario sobre la Verneinung de Freud”, en Lacan, J. Escritos 2, op.cit., p. 859.

[2] Lacan,J.: “Introducción al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud”, en Escritos, op.cit., pp. 354-365.

[3] Lacan,J.: “Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud”, Escritos, op.cit., pp. 366-383.

[4] Freud, S.: “La Negación”, en Obras Completas, Amorrortu. Buenos Aires, 1997, t.XIX, p. 253.

[5] Lacan, J.: El Seminario. Libro 3: “Las Psicosis”, Paidós, Buenos Aires, 1998.

Bibliografia


Sigmund Freud:

- Sobre un caso de paranoia descrito autobiográficamente, en Obras completas, Tomo XII, Buenos Aires, Amorrortu, 1996.

- De la historia de una neurosis infantil (el «Hombre de los Lobos»), en Obras completas, Tomo XVII, Buenos Aires, Amorrortu, 1996.

- “La negación”, en Obras completas, Tomo XIX, Buenos Aires, Amorrortu, 1996.

 

Jacques Lacan:

- Seminario 1, Los escritos técnicos de Freud, Buenos Aires, Paidós, 2001.

- Seminario 3, Las psicosis, Buenos Aires, Paidós, 1998.

- “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”, en Escritos 2, Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 1995.

- “Introducción al comentario de Jean Hyppolite”, en Escritos 1, Buenos Aires, Siglo XXI, 1997.

- “Respuesta al comentario de Jean Hyppolite”, en Escritos 1, Buenos Aires, Siglo XXI, 1997.

- Comentario hablado sobre la Verneinung de Freud, por Jean Hyppolite, en Escritos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 1995.

 

Jean-Claude Maleval:

- La Forclusión del Nombre del Padre, Buenos Aires, Paidós, 2002.


Begoña Ansorena Anza

En torno a la negación: "La negación", de S. Freud; "Comentario hablado sobre la Verneinung de Freud", de J. Hyppolite; "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud", de J. Lacan.

NODVS XXXIII, març de 2011

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