Punto vivo de junio del curso 2017-2018. Seminario del Campo Freudiano de Barcelona.

Punto vivo correspondientes a las sesión del Seminario del Campo Freudiano de Barcelona realizadas en junio, del curso 2017-2018 en torno al texto de Jacques Lacan "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis". 

  • Publicado en NODVS LIII, novembre de 2018

Paraules clau

psicosis, cuestion preliminar, punto vivo

Alexandre Stevens destacó la importancia de este último capítulo, agregado a lo que constituye la escritura del Seminario III Las psicosis, y divisible en cuatro partes: 1) Retorno a los fundamentos, 2) Teoría del desencadenamiento en la psicosis, 3) Sobre la transferencia y 4) Una definición del Nombre del Padre (NdP).

1) Criticando a los post-freudianos que abandonaron el filo cortante de la experiencia freudiana para derivar en una psicología adaptativa, Lacan recuerda su tesis del inconsciente estructurado como un lenguaje a partir de una simbolización primordial descrita por Freud con el mecanismo del ¡Fort Da!, articulación mínima S1ÞS2 tomado en la cadena significante, cuyos efectos son la metáfora y la metonimia, condensación y desplazamiento en La interpretación de los sueños. A.Stevens agrega que J.-A.Miller lo llamó inconsciente transferencial oponiéndole el inconsciente real, que se articula más allá de ese lazo ligado al Otro primordial. La forclusión del NdP en el lugar del Otro, fracaso de la metáfora paterna, daría a la psicosis su condición esencial, separándose de la neurosis; tesis binaria clásica de Lacan: neurosis si opera el NdP, psicosis si el NdP está forcluido. Falta que entraña un agujero en la significación, escrito así: P0 Þ F0. Significación dada al sujeto por el Falo como significante de una falta, porque se trata, en Freud, del falo que la madre no tiene. El delirio restituye una significación para el sujeto, en lugar del NdP, y por eso es un proceso de curación. Recordando la intervención de E.Laurent en el Congreso AMP de abril pasado, con el delirio de Schreber: “El Dios-padre se borra ante el Dios partenaire del goce”, A.Stevens puntualizó que lo que está en juego en la estructura de la psicosis no es una caracterología de los fenómenos intrafamiliares sino el defecto de un significante que es el que permite al sujeto encontrar allí una significación para su ser.

Lacan opone el texto del delirio Schreber al texto místico de San Juan de la Cruz, así que A.Stevens leyó la primera de las Canciones entre el alma y el Esposo, para ilustrar que para el primero se trata de un texto “objetivado”, mientras que en el segundo se trata de una experiencia original que incluye al sujeto, destacando la dirección del delirio a la ausencia de pronombres que priva de toda subjetivación.

2) Aquí A. Stevens detalló, ayudándose con el esquema L, cómo para el desencadenamiento es necesario que el NdP verworfen, forcluido, es decir sin haber llegado nunca al lugar del Otro, sea llamado allí en oposición simbólica al sujeto, con el desastre creciente de lo imaginario, hasta que significante y significado se estabilicen en la metáfora delirante.  A la pregunta por el cómo de esta operación Lacan responde que la piedra de toque es un padre real, no el del sujeto sino Un-padre, del que J.-A.Miller precisa en su curso el 27.11.91, que se trata de la carencia del semblante del NdP; porque el padre es imposible puede haber lo real del padre, aunque A.Stevens destacó el carácter enigmático de este “padre real”. Sería el que en el momento del desencadenamiento rompe el eje imaginario entre el sujeto y su otro o entre su yo y su ideal. Es así que muchas psicosis se estabilizan en función del lazo entre el yo y su semejante, son las psicosis ordinarias. Antes del desencadenamiento Schreber podía regularse entre sus colegas, hasta el momento de la nominación, después de la cual ya no podía ajustarse con el semejante. A.Stevens puso como ejemplo de estabilización por la relación del yo con el ideal el testimonio clínico transmitido en términos poéticos por Gérard de Nerval en su texto Aurélia. Continuó con el detalle del esquema R para tratar el carácter de semblante del NdeP que vela lo real por un significante que tiene un efecto de nominación, porque redobla en el lugar del Otro el significante del ternario simbólico, el del Edipo: padre, madre y niño.

Citando a J.-A.Miller sobre la “terceridad”, falsa evidencia para soportar la estructura de tres, cuyo cuarto término implica la cuestión de la muerte”, A.Stevens dio un ejemplo clínico sobre el NdP que normativiza el funcionamiento del significante para el sujeto, y si no es así, el significante aparece como no dialectizable en la psicosis, un S1 sin S2 ; reiterando que no se trata para Lacan, contrariamente a los post-freudianos, de figuras familiares varias y sus relaciones, que enmascaran lo que llamará la no-relación-sexual, sino el peso de la palabra y el lugar que ella reserva al NdP en la promoción de la ley, la fe que puede otorgar a la palabra donde se juega la posición del sujeto. El autor que Lacan toma como punto de apoyo sobre este aspecto fue tomado como referencia por Magda Mataix. A.Stevens enfocó la atención sobre la genealogía delirante de Flechsig para manifestar la función del padre en el delirio y para reiterar que para Lacan no es la asunción de la paternidad lo que está en juego en el desencadenamiento sino el significante forcluido de la paternidad, evocando las características, falsos semblantes, de Daniel Gottlob Moritz Schreber, padre de Daniel P., y la figura de un padre gozador del superyó que quiere encarnar. También citó el ejemplo del poema “La caza de la ballena” de J.Prévert al que se refiere Lacan para diferenciar esta figura del padre muerto freudiano de Totem y Tabú, que representa la ley del incesto, de la función, el NdP, porque ese poema presenta la impostura paterna junto con la repetición, y es lo que conducirá a Lacan más tarde a pluralizar al padre.

3) A partir de la figura del Pr. Flechsig, figura paterna que juega un rol decisivo en el desencadenamiento de la psicosis de Schreber, A.Stevens recordó la ponencia de E.Laurent en el Congreso AMP citado, sobre la dificultad de la transferencia con los psicóticos, proponiendo que el analista no esté en el lugar del sujeto-supuesto-saber sino el del que lo sigue.

4) Sobre la definición de Lacan del NdP, A.Stevens tomó una secuencia clínica a partir de una presentación de enfermos para luego representar con los círculos de Euler un punto de garantía en el Otro, otro del Otro que garantiza el lugar de la verdad, y el del padre simbólico que introduce el deseo con la ley. También extendió su enseñanza para puntualizar que Lacan prosiguió la suya modificando esta formulación y abandonando la vía de la ley universal. Se tratará entonces de seguir la vía de la singularidad, que J.-A.Miller puntuará como giro radical, que no hay Otro del Otro. En el Seminario 6, en lugar de la regulación bajo la función paterna hay una regulación bajo el fantasma por la vía del deseo.

A. Stevens siguió así el recorrido de Lacan sobre el padre, desde Hamlet, luego con El despertar de la primavera de F.Wedekind, para ilustrar la pluralización de las funciones paternales, más allá de la vertiente del ideal y la ley del padre, al padre que despierta al deseo, hasta llegar a la fórmula de prescindir del NdP a condición de utilizarlo, servirse del ideal aún descreyendo de él. Finalmente, destacó cómo esta pluralización conducirá al padre como un sinthome entre otros, para cada sujeto y su punto propio de apoyo.

Rosalba Zaidel

Punto vivo de junio del curso 2017-2018. Seminario del Campo Freudiano de Barcelona.

NODVS LIII, novembre de 2018

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