Sobre el texto “Tres notas sobre el caso Schreber" de William Guglielmo Niederland

Referencia presentada en el Seminario del Campo Freudiano el 16/06/2018.

  • Publicado en NODVS LIII, novembre de 2018

Resum

El presente trabajo es una referencia al texto "Tres notas sobre el caso Schreber" de Willam Guglielmo Niedarland. En él se abordaran dos de los pntos que Niedarland despliega en su ensayo. El primero, en el que el autor revisa el complejo paterno como origen de la psicosis, ubicando en la incapacidad de la asunción paterna la causa de la enfermedad. El segundo, en el que sirviéndose de la teoría de la libido, intenta dilucidar el mecanismo por el cual Flechsig - Padre - Diós devienen serie en el sistema delirante de Schreber. 

Paraules clau

Complejo paterno, teoría de la libido, Schreber y Nombre-del-Padre.

Fueron muchos los autores que en los años 50 escribieron sobre Schreber y sus Memorias. Algunos, siguiendo la senda de Freud  e investigando bajo la luz de su interpretación y otros como Lacan, ofreciendo una revisión más crítica a la tesis freudiana. William Guglielmo Niederland, con el texto que nos ocupa, titulado ‘Tres notas sobre el caso Schreber’, se encuentra entre los primeros. Con este ensayo, Niederland se propone matizar la hipótesis freudiana sobre el caso Schreber proponiendo una nueva lectura e interpretación.

El autor revisará a lo largo de su ensayo el complejo paterno como origen de la psicosis, ubicando en la incapacidad de la asunción de la función paterna, la causa de la enfermedad. Al mismo tiempo, se servirá de la teoría de la libido para explicar el mecanismo por el cual, Flechsig-padre-Dios devienen serie en el sistema delirante de Schreber.

Vayamos al primer punto, el que pretende dilucidar y revisar el complejo paterno: el autor inicia su ensayo preguntándose por la existencia de un mecanismo común en el desenlace de ambas enfermedades contraídas por Schreber. Recordemos que la primera enfermedad es descrita como un estado de grave hipocondría que duró casi un año y el desenlace de la cual se ubica en el momento en que Schreber es candidato en las elecciones al Reichstag, candidatura que Niederland supone, nunca llegó a presentar, probablemente por el debut de la enfermedad. Ser candidato al Reichstag implicaba, nos dice Niederland, oponerse a Bismarck, el “Canciller de Hierro”,  el hombre más poderoso de Alemania que durante toda su vida se había opuesto decididamente a la intrusión parlamentaria.

La segunda enfermedad, a la cual se consagran tanto sus Memorias como el texto de Freud, comenzó después de su nombramiento como presidente de la Corte de Apelaciones de Dresde. Es también el propio Schreber quien sostiene un desenlace común tal y como lo escribe en sus Memorias: “estuve enfermo de los nervios dos veces, ambas veces a consecuencia de un excesivo esfuerzo intelectual”[1].

La hipótesis de Niederland sostiene que el mecanismo de desenlace común se ubica en la incapacidad de Schreber de asumir en la vida real un papel masculino activo, ya sea enfrentándose al gran Bismarck como hijo rebelde en caso de ser elegido en su candidatura al Reischtag, o de ocupar el lugar de la figura paterna como presidente de la corte. El “exceso de esfuerzo intelectual” al cual Schreber se refiere, no es más que su temor ante la inminencia de una realidad amenazante que le exigiría un papel masculino activo, “el nombramiento a una masculinidad política (jurídica)”[2].

“En lugar de competir aceptando el nombramiento, tenía que huir impulsado por las fantasías de castración que empezaban a actuar en el momento en que el papel masculino amenazaba convertirse en una realidad.”[3]

Siguiendo la misma lógica, la fantasía de ser la mujer en el momento del acoplamiento, no sería más que la irrupción en la conciencia de las tendencias femeninas pasivas latentes ante su incapacidad de adoptar el rol masculino activo.

Lacan sin embargo, plantea una debilidad en la hipótesis de Niederland como la simple asunción de la paternidad, pues esta entraría en contradicción con el deseo frustrado de paternidad referido por Schreber y con su acceso a la Corte Suprema en calidad de padre. No hay rastro de huida en ninguna de las situaciones. Lacan lo resuelve: no se trata de la asunción de la función paterna y su encarnación, sino de la llamada al significante de la paternidad. Es pues de significantes y de su articulación simbólica de lo que se trata.

Tomemos ahora el segundo punto planteado, en el que Niederland se propone esclarecer los pasos intermedios que llevaron a Schreber a establecer la serie Flechsig-padre-Dios. Ubicará su inicio en las relaciones que en el delirio, existieron entre las familias Schreber y Flechsig, entre las cuales, según le han informado las Voces, se produjo un almicidio, el inicial, el causante de la crisis acaecida en el orden del universo. El autor ha elaborado un pequeño esquema para dar cuenta de las relaciones existentes entre los nombres de las distintas familias y mostrar así, la cadena de deificación del padre, pasando por Flechsig y su convergencia final en el nombre de Dios.

Según la hipótesis de Niederland, las catexias, término escogido por el traductor para referirse a la investidura libidinal, son retiradas del objeto, permaneciendo su representación verbal, lo que conocemos como significante. El objeto se pierde ante el desasimiento libidinal, pero su representación verbal permanece. Dicha producción verbal además de permanecer, se fortalece, de ahí nos dice el autor, “el papel prominente que desempeñan en la esquizofrenia producciones verbales tales como los neologismos, la verbosidad, la ensalada de palabras etc… “[4]. Esta preeminencia del significante a la que Niederland se refiere como “reforzamiento de la catexia de las representaciones verbales”[5], la encontramos en la genealogía delirante de Schreber al hallar la representación verbal “Gott”, Dios, perteneciente al nombre de su padre, Gottlieb, entre las variaciones de los nombres delirantes de la estirpe de Flechsig: Abraham Fürchtegott y Daniel Fürchtegott.  El padre, objeto libidinal más importante para Schreber, ha perdido su carga libidinal, y sus nombres Daniel y Gottlieb, son conferidos a Flechsig y a su generación, ubicando así en la figura del médico la identificación y representación del padre. También cabe destacar que el paciente comparte el nombre Daniel con su padre y el nombre Paul con el médico Flechsig y su madre Pauline. El autor señala también el significado de Fürchtegott, cuya traducción es “teme a Dios”, el de Theodor, que en griego es “regalo de Dios” y finalmente, la descomposición del nombre Daniel en las palabras hebreas Dan -juez- y El- Dios-. El último estrato de este proceso lo encontramos en el desplazamiento de la investidura libidinal de Flechsig al nombre de Dios, el nuevo padre que reunirá la totalidad de la carga libidinal y culminará el proceso de deificación del padre.

Es en esta “ensalada” en la que el autor se entretiene para poner de relieve la operación que Schreber realiza sobre el nombre del padre en la cadena que permite elevar la persona de Flechsig a Dios. No se trata aquí de la función del Nombre-del-Padre como significante y su lugar en la estructura, sino de su simple transmisión de generación en generación -Daniel- y su desplazamiento en la formación del sistema genealógico delirante -Fürchtegott, Daniel y Gott- . No basta que el nombre del padre sea visible a simple vista, nos dice Lacan, es necesario que este opere como significante, permitiendo el efecto metafórico del deseo de la madre y dando lugar a la significación fálica. En caso de no producirse dicho efecto, el significante del Nombre-del-Padre habrá sido forcluído, desplazándose y circulando como vemos en Schreber, como significante no inscrito, no encarnado, como aquello rechazado que retorna en lo real y toma forma en el delirio

Notes

[1] Schreber, Daniel Paul. ‘Memorias de un enfermo de nervios’. Ed. Sexto Piso. Barcelona. 2012. p. 85. 

[2] Niederland, William G. ‘Tres notas sobre el caso Schreber’.  Los casos de Sigmund Freud. El caso Schreber. Op. cit. p. 167.

[3] Íbid. p. 167.

[4] Íbid. p. 174.

[5] Íbid. p. 174.

Magda Mataix

Sobre el texto “Tres notas sobre el caso Schreber" de William Guglielmo Niederland

NODVS LIII, novembre de 2018

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